Autocharla

Autocharla

Todos tenemos una autocharla, aun cuando no nos demos cuenta. Es esa voz que estamos escuchando todo el día en nuestro interior (y algunas veces también en nuestro exterior), que nos da retroalimentación constante sobre lo que estamos haciendo. Para algunas personas, es esa voz que los motiva a lograr sus metas, que los impulsa a lograr cosas espectaculares. Para muchos otros, es común escuchar críticas y juicios, pensamientos e ideas que no necesariamente te están apoyando a lograr la vida que quieres.

Es importante que sepas que no hay nadie con quien seas tan duro o dura como lo eres contigo. En nuestra búsqueda para seguir creciendo y ser mejores, lograr más cosas y jugar más grande, muchas personas tienden a “lastimarse” con las cosas que se dicen, bajo este filtro de perfección. Es decir, en muchas ocasiones, lejos de apoyarte a lograr lo que realmente quieres, pareciera que tu autocharla está jugando del lado del equipo contrario: burlándose de las cosas que no lograste y recordándote lo poco capaz que te sientes para lograr tus tareas. Es por eso que resulta vital entrenar tu mente y dominarla. Tu mente es una gran sirviente y una de tus mayores herramientas, pero es una mala maestra. Puede apoyarte muchísimo si eres TÚ quien está a cargo.

Cuando estés buscando cambiar tu autocharla por algo que te apoye más, te invito a probar lo siguiente:

  • 1

    Controla tu mente, un minuto a la vez

    Cuando te estés criticando de manera constante, date la oportunidad de practicar un par de veces durante el día darle "rienda suelta" a tu cabeza y permite que te diga lo que sea. El secreto está en limitarla a hacerlo sólo por un minuto. Ten un reloj en mano para que puedas medir esto y comienza… Escucha todas las críticas que tiene para ti y una vez terminado el minuto, toma un par de respiraciones profundas, dale las gracias y muévete a otra cosa. Si intenta seguir criticándote, "recuérdale" que ya le diste ese minuto, que ya la escuchaste y sigue haciendo lo tuyo… Si parece que estás hablando con un niño, es porque está acostumbrada a hacer lo que quiere. Que no te extrañe que te haga "berrinches" 😉

  • 2

    Capitaliza tus experiencias

    Toda experiencia, nos guste o no, es aprendizaje. Date la oportunidad de hacer una pausa y aprender todo lo que puedas sobre lo que ocurrió, haya o no funcionado. Hazte preguntas que te apoyen como: ¿Qué puedo aprender de esto? ¿Cómo puedo mejorarlo/evitar que ocurra de nuevo? ¿Qué es lo que más disfruté de esto? ¿Cómo puedo hacerlo diferente? (Nota: las preguntas aplican en ambos casos, ok? No porque las cosas hayan funcionado, quiere decir que esa es la única forma de hacerlas).

  • 3

    Medita más

    Date el espacio para meditar en tu día. Un par de minutos al día cierra tus ojos y enfócate en tu respiración. Inhala profundo y exhala despacio. Puedes hacer esto por un lapso de 5 minutos si lo eliges, y pon tu atención sólo en tu respiración. Si llega algún otro pensamiento, déjalo pasar y regresa a tu respiración. Observa como te sientes y no utilices este espacio para criticarte, sino para despejar tu mente.

Sigue estos 3 pasos y en poco tiempo tendrás una autocharla mucho más sana, que te apoye a lograr lo que buscas y que se convierta en tu mejor aliada.

Recuerda, la observación por sobre todo, es la clave para vivir la vida que quieres. ¡Hablamos pronto!

#ExplotaTuPotencial

La mejor forma de aprender algo es haciendo. ¿Qué acciones vas a tomar con lo que aquí viste?